glandulas anales - Como cuidar a mi perro

¿Cómo vaciar las glándulas anales de nuestros perros?

Todos hemos oído hablar de las glándulas anales de nuestros peludos y muchos, como en mi caso, hemos tenido que vaciárselas o llevarlo al veterinario para que lo hiciera por nosotros.

Drako cuando era cachorro hubo que llevarle varias veces al veterinario para que se las vaciara, la verdad es que no es una sensación agradable para ellos, pero cuando salen de la consulta salen nuevos, sin dolor, ni picores. Según Drako fue creciendo y teniendo una dieta más rica, con piensos de mejor calidad y comida natural todos eso problemas desaparecieron.

El veterinario me conto que una de las funciones principales de estas glándulas anales era la de lubricar el recto y el ano para que las heces salieran sin problema y sin hacer daño al perro, Drako al retener ese líquido lo pasaba fatal y siempre le picaba el cuelete, el cual se rascaba de esa forma tan graciosa que tienen ellos.

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Desde entonces y aunque no le ha vuelto a pasar, le vigilo como tiene las glándulas y os lo aconsejo al resto, aunque ninguno de nuestros perros haya sufrido de ellas, ya que en cualquier momento todo eso puede cambiar y tener una inflamación, dolor o incluso un absceso.

 

¿Qué son las glándulas anales?

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Ubicación de las glándulas anales

Las glándulas anales están situadas a ambos lados del ano y son del tamaño de una canica aproximadamente, aunque todo depende del tamaño de nuestro perrete. La función principal de las glándulas anales es almacenar una sustancia lubricante que utilizan en el momento de vaciar o defecar para una mejor deposición. Este lubricante suele ser de color amarillento o marrón, seguramente alguna vez os hayáis encontrado rastros en la cama de tu perro o en el suelo. Si os lo encontráis con frecuencia seguramente vuestro perro sufra de exceso de este liquido.

Además de esta función lubricante, las glándulas anales proporcionan a cada perro una identidad única, un olor característico que los distingue de los demás, es por este motivo que los perros suelen olisquearse el culo siempre que se ven, así es como ellos se identifican los unos de los otros, saben el sexo, el estado de ánimo, etc.

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Aunque por lo general los perros vacían solos las glándulas anales cada vez que hacen sus deposiciones, puede suceder que tengan dificultades para ello.

Si no estamos atentos y a nuestro perro se le hinchan las glándulas y no se las vaciamos, puede llegar a derivar en un problema grave como puede ser:

    • Infección
    • Inflamación
    • Molestias
    • Mal olor
    • Absceso
    • Quistes
    • Adenoma
    • Adenocarcinoma

 

¿Qué hacer?

Aunque tu perro no segregue por el hogar ningún tipo de líquido no significa que no tenga una acumulación importante de líquido. Eso lo sabrás porque tendrá las glándulas hinchadas y abultadas, al tacto las notaras, también notaras que se chupa o se rasca más de lo normal su ano.

Si sospecháis que esto le puede pasar a vuestro perro, no dudéis en llevarlo al veterinario y que le haga un chequeo. Si las tiene llenas, el mismo se las vaciará y el perrete saldrá como nuevo.

Pero si estáis acostumbrados a que esto os pase con frecuencia y prefieres llevar a cabo esta vosotros mismos, podéis hacerlo en casa. Situaos en una terraza o en un lugar ventilado, ya que el olor que desprende cuando son vaciadas es bastante fuerte, podéis poneros unos guantes de látex y coger papel de cocina que absorbe más que el de baño o un pañuelo.

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Deberás tener cuidado para que la secreción de las glándulas anales no te salpique, muchas veces sale con mucha fuerza.

Es aconsejable que, en este proceso, sobre todo si es la primera vez que lo hacéis, que seáis dos personas, uno que se lo haga y otro que le sujete, ya que como todos sabéis los perros tienden a sentarse cuando les andamos por esa zona.

Una vez encontrada la glándula, haz presión sobre ella para que se deshinche y vaya saliendo el líquido, que iras absorbiendo con el papel de cocina. Haz este proceso en las dos glándulas ya que suelen ser ambas las que se hinchan, ¡Y ya está!, tu perro se quedara como nuevo.

Hay que prestar mucha atención a aquellos perros que tengan problemas de acumulación de líquidos en sus glándulas anales como por ejemplo en perros ancianos y vaciárselas cada vez que lo necesite.

En muchos casos si el problema persiste con el tiempo y cada vez tenéis que vaciárselas con más frecuencia, seguramente vuestro veterinario os aconseje operárselas o extirpárselas según sea de grave el caso.

Recordar que en cuanto notéis algún signo de que esto le puede estar pasando a vuestro perro no dudéis en llevarlo al veterinario, mejor prevenir que lamentar después.

 

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